jueves, 7 de noviembre de 2013


Cuando sueñas pasear por otras calles, cuando piensas en otras farolas, cuando recuerdas otro horizonte en el mar. Cuando coges tantos metros como teletransportaciones mentales al día, cuando esa gente no es la misma gente, cuando el ruido de los coches es diferente. ¿En qué lugar vives?

¿Vives dónde vive tu cuerpo o vives donde vive tu mente? ¿Vives donde deseas vivir o vives en el lugar del que aún no te has ido? Dos líneas paralelas se reflejan en el mediterráneo para mostrar el abismo donde me hallo.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Muérdeme las mejillas


Siento que te lo digo constantemente, una y otra vez, a todas horas, en todo momento. Te lo digo con la mirada, te lo digo rozándote el brazo o acariciando tu espalda. Te lo digo sin palabras, casi sin respiración. Te lo digo cuando no sé como decírtelo ya. Te lo digo cuando no estás, echándote en falta. Te lo digo si prefiero callarlo y te beso, o te abrazo. Te lo digo cuando te sueño, y cuando amanezco a tu lado también. Te lo digo cuando sonrío y sonríes, te lo digo a carcajadas.
Te digo que te quiero, sin hablar; que te quiero, en silencio. Que te quiero conmigo. Que te quiero a mi lado.

lunes, 14 de octubre de 2013

Whenever

Puedo proyectarme en un futuro, o volver atrás en el tiempo perdiéndome entre mil recuerdos. Puedo hacer planes a corto y largo plazo, pensar en el mañana pero también ser consciente de mis logros hasta el día de hoy. Puedo pensar en cualquier tiempo verbal que me propongas: fui, estaba, iré, quiero, habré estado. No tengo prisa ni voy con retraso, procuro vivir el momento o, mejor dicho, los momentos, los momentos que valen la pena, aquellos que merecen ser recordados, pensados, recreados una y otra vez con todo lujo de detalle; aquellos que imaginas, lejos de idealizaciones, situaciones simples de la vida cotidiana que ves venir a lo lejos con ganas; y también aquellos tan fugaces que hacemos llamar "hoy", "ahora" o "presente", aquellos que tienen el poder de ser efímeros, volátiles como el aire, delicados y frágiles, necesitados de atención. Cualquiera de los momentos que imagino contigo pasa por un presente, todos los que veo más atrás o más adelante sé que cuenta con un presente, el tiempo, de entre todos, más valioso, el único capaz de hacer todo realidad y duradero.

domingo, 29 de septiembre de 2013

domingo, 22 de septiembre de 2013

Cuando vuelvo de la universidad necesito volver en bus, 
recorrer las calles por la superficie para contemplar Barcelona con otros ojos.
Con mis ojos cansados resulta una ciudad más apacible, 
más tranquila y compatible con mi rutina interior. 

Quizás este es el momento en que me conformo 
con comparar alguna calle al azar con cualquier rincón de Palma, 
sin alguna esperanza de ver reflejada en ella nada más allá que el suspiro de un recuerdo.



viernes, 13 de septiembre de 2013

The start of something new

BARCELONA

Homeless house

FAMILY

jueves, 12 de septiembre de 2013

"que las circunstancias hacen a la persona"

Suelo estar segura de lo que hago, pienso y creo. Suelo mantener esa confianza firme que define mis ideas y que me mantiene en pie a cada paso que doy. No consiste en una forma de ser, en un comportamiento, es una manera de actuar repetida en el tiempo, algo que tal vez aprendí de los que desde siempre me rodearon. A saber como sin darme a penas cuenta una serie de patrones se fueron instalando en una mente de cada vez más espaciosa y amueblada. Lo cierto es que de una manera u otra todas las personas que conforman una vida marcan decisivamente el destino de esta que, precisamente, pasa a convertirse en futuro. Futuro desde el momento en que redactamos el primer "érase una vez" de cualquier capítulo en que nosotros mismos seamos los únicos protagonistas.

domingo, 1 de septiembre de 2013

domingo, 21 de julio de 2013

Arrêter le temps

Ahora que un par de mariposas en el estómago me anclan la vida a este puerto es cuando el alma debe zarpar libre, cuando mis propias alas se despliegan con toda su libertad. La cuenta atrás empezó hace tiempo. Yo misma, con mis deseos imposibles puso en marcha este tic-tac que ahora no hay quien pare. Y esos sueños que veía desde la lejanía hoy mismo casi los puedo tocar con la yema de los dedos. Son palpables, cobran vida, toman formas diversas, formas nuevas.

Son nuevas personas, nuevos paisajes, nuevos horarios, nuevas rutinas, nuevas metas, nuevos deseos y nuevas sensaciones. Un nuevo yo, en una nueva ciudad. ¿Nuevo? ¿Nuevo o renovado? Nunca me imaginé de otra manera más que así, porque si algo soy, realmente, es una consecución de mi pasado, un producto de lo que anteriormente fui, aquello que algún día quería llegar a ser. Pero, llegados a la meta (a esta gran meta, porque cada día se cumplen pequeñas metas), ¿qué se supone que será de mi? Todo el aplomo invertido en un mismo deseo va convirtiendo al mismo tiempo a la persona, forja ese "yo" de experiencias siendo, al fin y al cabo, el mismo camino que nosotros construimos es quién colma nuestro ser de todo aquello que necesitaremos una vez llegados a la meta.

En realidad, si nos paramos a pensar, no son suficientes las dificultades ante las cuales nos encontramos cuando perseguimos un sueño, sino que una vez alcanzado las piernas nos empiezan a la temblar. ¿Qué tipo de miedo es ese? Nadie dijo miedo, está bien, pero hay algo que nos inquieta en el interior. Es tan alto el listón que, a pesar de haberlo superado con creces, aún nos da algo de respeto, aún nos cuestionamos si esa seria nuestra altura.

El tiempo es otro balance complejo, inexacto, del que nunca nos salen las cuentas. Es odioso cuando decide no pararse, cuando se acelera, es decir, siempre. Siempre que el sol brilla, cuando hace calor, cuando se junta la noche con el día, cuando da gusto ver pasar las horas igual que la arena entre los dedos. Pero ahora aún más, cuando existe ese alguien que mejora cada segundo y que te enseña a apreciarlo más haciendo así de cada momento un pequeño tesoro.

lunes, 15 de julio de 2013